
Oh polen que vas madurando con el frío invernal,
y al llegar el mes de abril comienzas a despertar.
Con la suave brisa comienzas a volar,
para a mi nariz llegar.
Mis ojos no pueden verte
pero si te sienten.
Mis pulmones se rinden ante ti,
menos mal que existe el ventolín.
Oh polen que logras unir tantos sentimientos en mi,
¡dame cuartelillo
para, en esta dulce primavera, poder sobrevivir!